Respetados profesionales de la medicina, permitan comenzar con palabras de la destacada poetisa venezolana, Tomasa Ochoa Cordero, quien en uno de sus tantos escritos digo, cito: "... en la vida hay que escribirlo todo, porque lo hablado pasa" El caso es que en el 3er.- infarto en el año 2010 me diagnosticaron Diabetes tipo 2, ya para entonces presentaba una molestia en las zona de los tobillos cuando estaba parado, malestar que confieso nunca he sabido describir. Mi cardiologo, en esa oportunidad me refirió a un internista, este después de un tratamiento me refirió a un terapeuta. A todas estas también comente mi problema a mi Endocrinólogo lo que me estaba pasando y me consiguió una cita en el departamento de neurología en el Hospital Central de Valencia, en el estado Carabobo. Los masajes en la zona de los tobillos no calmaron el malestar, como tampoco el tratamiento del neurólogo. Me he visto en la necesidad de acudir a ustedes en vista de que deje de trabajar hace mas de 2 meses, porque mi trabajo como vendedor de repuesto de carros nuevos no me lo permitía por el tiempo que debía de permanecer parado, ahora mis ingresos dependen de la pensión de vejez, próximo a cumplir el 28 de marzo 69 años de edad. Quisiera saber si ustedes pueden ayudarme y así solicitar la orden que me beneficia con el convenio que tiene su país, la República de Cuba con el mio, la República Bolivariana de Venezuela.
Esperanzado de que en alguna parte de esta breve comunicación me tomen de sus manos me despido de ustedes muy cordialmente, siempre
Jose León García Aguilera