Nombre:
Hepatitis Vírica
País:
es
Tipo:
Enfermedades
Comentarios:
0
Visitas:
710
Infección del hígado por virus.
Existen, al menos, cinco tipos distintos:
Hepatitis A, contagio oral, infantil, cura sin secuelas, existen pruebas serológicas para su detección.
Hepatitis B, contagio sexual o parenteral, grupos de riesgo, tendencia a la cronificación y cirrosis, existen pruebas serológicas para su detección.
Hepatitis C, contagio sexual o parenteral (puede haber otras vias), grupos de riesgo, adultos, tendencia a la cronificación y cancerización, existen pruebas serológicas para su detección.
Hepatitis Delta, sólo puede infectar a pacientes con hepatitis B, agrava la hepatitis B subyacente, existen pruebas serológicas para su detección.
Hepatitis E, contagio oral, mal caracterizada, parece leve, no existen pruebas serológicas para su detección.
Causas
Contagio de personas enfermas a sanas.
En el caso de las hepatitis A y E, a través de la boca.
En el caso de las hepatitis B,C y Delta, a través de relaciones sexuales, transfusiones de sangre, de la madre al hijo al nacer,o compartir jeringuillas.
Síntomas
En la fase aguda (única en hepatitis A y probablemente en hepatitis E):
Falta de ánimo y apetito intensas.
Posibles cambios de humor.
Hipo o acolia (heces decoloradas o blancas).
Esteatorrea (eliminación de grasas por las heces, les dan un aspecto untuoso).
Coluria (orina color oscuro (antes se decía "como vino tinto", hoy sería más adecuado decir "como refresco de cola").
Coloración amarillenta de la piel y mucosas; inicialmente, o en los casos más leves, sólo apreciable en el blanco de los ojos.
Picor generalizado.
Tras dicha fase aguda, que culmina en la curación en la hepatitis A, se puede pasar a una fase crónica:
Epocas de cansancio,
intolerancia a los alimentos grasos,
molestias abdominales vagas,
hinchazón bajo las costillas derechas,
coloración amarillenta del blanco de los ojos a temporadas,
raramente picores nocturnos,....
Finalmente, en el caso de las hepatitis B y C,
signos de fallo hepático o
de cáncer de hígado
Factores de Riesgo
Falta de higiene (hepatitis A, y posiblemente E).
Conductas de riesgo (sexuales y parenterales).
Transfusiones (antes de la generalización de las pruebas de detección, para la hepatitis B, a finales de los años setenta, para la hepatitis C, a mediados de los ochenta; desde entonces se destruye la sangre positiva).
Prevención
Evitar las conductas de riesgo.
Lavarse las manos después de defecar (lavárselas a los niños).
Ante un pinchazo accidental, la administración de gammaglobulina puede prevenir el desarrollo de una hepatitis B.
Existe una vacuna contra la hepatitis B.
Diagnóstico y Tratamiento
El diagnóstico de la hepatitis aguda es fácil clinicamente.
Las hepatitis crónicas suelen descubrirse mediante análisis de sangre.
Para el estudio definitivo de las hepatitis crónicas puede ser necesario realizar
Ecografías,
T.A.C. (escáner) o R.M.N. (resonancia),
Toma de tejido hepático mediante una aguja (punción-biopsia) para su estudio microscópico.
Síntomas
En la fase aguda (única en hepatitis A y probablemente en hepatitis E):
Falta de ánimo y apetito intensas.
Posibles cambios de humor.
Hipo o acolia (heces decoloradas o blancas).
Esteatorrea (eliminación de grasas por las heces, les dan un aspecto untuoso).
Coluria (orina color oscuro (antes se decía "como vino tinto", hoy sería más adecuado decir "como refresco de cola").
Coloración amarillenta de la piel y mucosas; inicialmente, o en los casos más leves, sólo apreciable en el blanco de los ojos.
Picor generalizado.
Tras dicha fase aguda, que culmina en la curación en la hepatitis A, se puede pasar a una fase crónica:
Epocas de cansancio,
intolerancia a los alimentos grasos,
molestias abdominales vagas,
hinchazón bajo las costillas derechas,
coloración amarillenta del blanco de los ojos a temporadas,
raramente picores nocturnos,....
Finalmente, en el caso de las hepatitis B y C,
signos de fallo hepático o
de cáncer de hígado
Síntomas
En la fase aguda (única en hepatitis A y probablemente en hepatitis E):
Falta de ánimo y apetito intensas.
Posibles cambios de humor.
Hipo o acolia (heces decoloradas o blancas).
Esteatorrea (eliminación de grasas por las heces, les dan un aspecto untuoso).
Coluria (orina color oscuro (antes se decía "como vino tinto", hoy sería más adecuado decir "como refresco de cola").
Coloración amarillenta de la piel y mucosas; inicialmente, o en los casos más leves, sólo apreciable en el blanco de los ojos.
Picor generalizado.
Tras dicha fase aguda, que culmina en la curación en la hepatitis A, se puede pasar a una fase crónica:
Epocas de cansancio,
intolerancia a los alimentos grasos,
molestias abdominales vagas,
hinchazón bajo las costillas derechas,
coloración amarillenta del blanco de los ojos a temporadas,
raramente picores nocturnos,....
Finalmente, en el caso de las hepatitis B y C,
signos de fallo hepático o
de cáncer de hígado
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